Apuestas en los Juegos Olimpicos
Incluso antes de que empezaran, los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 ya habían sido amables con los apostantes deportivos y los corredores de apuestas. Los asuntos políticos que rodearon a los Juegos Olímpicos desencadenaron una serie de protestas acerca de los relevos de la antorcha, y los líderes de algunas naciones empezaron a reconsiderar abiertamente sus políticas en cuanto al Olimpismo. Esto llevó a que los corredores de apuestas ofrecieran líneas de apuesta excepcionales tales como “cuál será la primera nación que boicotee la ceremonia de apertura”. Los apostantes aventuraban que Alemania sería la primera en irse a casa con un pago de 10:1 tras el anuncio de Angela Merkel de no acudir a la ceremonia de apertura.
Los Juegos Olímpicos de Pekín han tenido un inicio realmente politizado, pero los aficionados al deporte esperan sin duda acciones de distinta naturaleza. Los mejores atletas del mundo competirán en las más prestigios pruebas deportivas ofrecidas. China no sólo sueña con ser una potencia política y económica, sino también deportiva. China nunca ha hecho público el montante oficial de gasto en programas deportivas, pero los expertos creen que se han gastado entre cuatrocientos y quinientos millones de dólares en los últimos cuatro años a medida que se aproximaban los Juegos. En comparación, los Estados Unidos se han gastado unos doscientos diez millones de dólares en el mismo periodo de tiempo. El mensaje es claro: China va a por el oro.
China ha conseguido algo muy importante a nivel psicológico: se ha ganado el respeto de los corredores de apuestas que están a favor de que China gane la mayor cantidad de medallas de oro posible. Huelga decir que “la mayor cantidad de medallas de oro posible” es el mérito más importante de los Juegos Olímpicos (y también en cuanto al tema de apuestas), al menos desde el punto de vista de una país. Los corredores de apuestas han ido en contra de la historia con esta predicción, pero creen que China tienen una buena oportunidad. La nación anfitriona de los Juegos casi siempre obtiene más medallas de lo habitual y eso se debe a que, en primer lugar, las masas de gente inspiran en mayor grado a sus atletas que están familiarizados con la sede los Juegos. Además, el país anfitrión se clasifica automáticamente en deportes como el fútbol, softball y béisbol, así que participa en más acontecimientos deportivos. China ha experimentado un constante crecimiento en el medallero estas dos últimas décadas y la causa principal de esta progresión es la desmembración de la Unión Soviética. En los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, China quedó en segundo lugar del medallero tras Estados Unidos. China terminó con 32 oros y un total de 63 medallas, mientras que los Estados Unidos ganaron 36 oros y sumaron 102 medallas.
Si los corredores de apuestas están en lo cierto, estos Juegos serán una gran derrota para Norteamérica, y marcarán el inicio de una nueva era en el mundo de los deporte (por no mencionar el panorama político internacional). El equipo estadounidense ha liderado el medallero de oro desde los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 pero Pekín puede ser el inicio de una revolución. Las probabilidades de que esto suceda, al menos entre la mayoría de corredores de apuestas son bastante reales. Están dispuestos a pagar sólo entre 1:2 (1,5 decimalmente) y 1:1 (2 decimalmente) en caso de que China concluya su misión. Estados Unidos se paga a 6:4 (2,5 decimal) en la mayoría de páginas web de apuestas, y Rusia es la tercera con 20:1 (21 decimal). Otras naciones ni siquiera están contempladas.
Un acontecimiento que siempre despierta máxima atención es la prueba de los cien metros libres, la carrera que establece la identidad del “hombre más rápido del mundo”. Dos gigantes se enfrentarán en la carrera de Pekín. Poseedor del récord mundial establecido en 9,74, el jamaicano Asafa Powell, intentará ganar su primer oro olímpico. Aunque todavía es poseedor de este fantástico récord mundial sin batir, los corredores de apuestas lo consideran el que menos posibilidades tiene y por eso su victoria se paga a 11:4 (3,75 en pago decimal). Las apuestas por victoria para el norteamericano Tison Gay son sensiblemente menores (5:4, 2,25 en pago decimal). A la estrella en ciernes sin medallas olímpicas le favorece el hecho de su reciente actuación en los Campeonatos del Mundo de Atletismo de 2007, donde Gay batió a Powell con un tiempo de 9,85 segundos y se convirtió en el nuevo campeón mundial de los 100 metros libres.