Las Vegas
Vamos a hacerle frente, Las Vegas es todo juego. Habrás oído hablar de los fantásticos "shows", de la increíble comida y de las siempre entretenidas atracciones, pero más vale que no te esfuerces porque al final siempre acabarás cayendo en la atracción principal: el juego.
Más de treinta millones de turistas visitan Las Vegas todos los años; cinco mil nuevos residentes se instalan cada mes. La única razón para la mayoría de estos "pilgers" del juego es encontrar la fortuna en esta Meca de la diversión. Sure Macao posee en estos momentos en Las Vegas el mayor complejo de ocio y juegos, y lugares como el Monte Carlo, Atlantic City e Indian Reservations forjándose una gran reputación en el lucrativo mercado de los juegos. No obstante, ninguno de estos sitios ha sido todavía concebido para romper el atractivo tradicional de Las Vegas (si se prefiere llamar así, como si siguiera siendo el indiscutible hogar del juego).
Las Vegas ha cautivado la imaginación de incontables películas de Hollywood, literatura y música popular. Las Vegas tal y como la conocemos legendariamente es una visión de uno de los gánsteres más famosos: el despiadado y carismático Benjamin "Bugsy" Siegel. "Bugsy", que fue un miembro de la organización criminal "Meyer Lansky", construyó, en su tiempo, uno de los primeros centros turísticos de Las Vegas: el Flamingo Hotel. El Flamingo con un enorme letrero rosa y réplicas de flamencos rosa en el césped, abrió sus puertas en la víspera de Año Nuevo del año 1946. Seis meses después, Siegel fue asesinado por un pistolero desconocido que disparó una ráfaga de escopeta mientras Siegel estaba sentado en el salón de Beverly Hills (California), hogar de su novia en Virginia Hill. Poco tiempo después, centros turísticos como el Golden Nugget, el Mirage y el Plaza y Casino, que a día de hoy forman parte del plan de reurbanización que se llevó a cabo de la década de los ochenta, vieron la luz.
Las Vegas ha hecho suya la historia de Rómulo y Remo para justificar la Roma de la industria del Entretenimiento. También conocida como Sin City (la ciudad del pecado), Las Vegas se estableció realmente en el año 1905 y empezó siendo un alto en el camino en las primeras rutas hacia el Oeste. Un tiempo después, se convirtió en una popular ciudad ferroviaria a comienzos del siglo XX. Pero como se ha dicho anteriormente, Las Vegas ha tenido dos nacimientos: Las Vegas como ciudad y las Vegas como paraíso del juego tal y como se conoce hoy en día.
En los primeros años de Las Vegas, "sin" era una palabra muy utilizada: sin cobertura, sin mínimos, sin establecimiento de límite de velocidad, sin impuesto de venta, sin período de espera para casamientos, sin establecimiento del impuesto sobre la renta y sin regulación de juego, como a día de hoy. En los tiempos que corren, sólo permanecen los siguientes "sin": sin impuesto sobre la renta y sin período de espera para obtener la licencia de matrimonio. Los corredores de Blackjack hace poco repartían barajas individuales, pero cambiadas por "zapatos" que contenían barajas múltiples. Los dólares de plata, fueron en su día las monedas del reino en Nevada, pero desaparecieron y fueron sustituidos en el casino por obsequios con forma de dólar de plata.
Las Vegas se ha convertido en la California de los tiempos modernos: los cazadores de fortunas que viajaron en su día a California en la búsqueda del oro ahora se han trasladado a Las Vegas en búsqueda del Lucky 777. La industria del juego genera billones y billones de dólares cada año, y todo el mundo quiere su pedazo de pastel: corredores de apuestas, hoteleros, "show girls", gánsteres, proxenetas y prostitución. Como si fuera una moderna Sodoma y Gomorra, Las Vegas es un oasis en medio del estéril desierto de la "moralidad" que ofrece todo tipo de placeres pecaminosos. La odias o la amas. Las Vegas reside en las profundidades de la codicia humana, o es tu última oportunidad o fue tu última oportunidad, pero hagámosle frente por que sin duda, el mundo sería algo más pobre si no existiera. Por eso... ¡Viva Las Vegas!